El cannabidiol o CBD es uno de de 60 compuestos llamados cannabinoides. A diferencia de el tetrahidrocannabinol (THC), el CBD no produce un efecto eufórico, una “nota”, o psicoactivad. Esto se debe a que el CBD no se pega y activa el receptores CB1 en el cerebro donde se adhiere el THC. Esto activa el sistema de recompensa del cerebro, produciendo sustancias químicas placenteras como la dopamina. CBD es un compuesto completamente diferente, y sus efectos son muy complejos. No es psicoactivo, pero influye en el cuerpo para que este use sus propios endocannabinoides de manera más efectiva. Por ejemplo, el CBD impide que el cuerpo degrade la anandamida, un compuesto asociado con la regulación del dolor y la experiencia de placer. El aumento de los niveles de anandamida en el torrente sanguíneo puede reducir la cantidad de dolor que siente una persona. Se pega a otro receptor en el cerebro, el de serotonina, donde interactúan los antidepresivos para combatir la depresión y el insomnio. El CBD también disminuye la inflamación al pegarse a un receptor en la piel, el TRPV1, que se activa cuando hay trauma a la piel o los musculos.